El Gobierno de Irán ha advertido a Corea del Sur de "graves consecuencias" en caso de que acometa un despliegue militar en Oriente Próximo y ha afirmado que sería visto como "un apoyo directo a los responsables de la agresión", en referencia a Estados Unidos, después de que Seúl confirmara que estaba sopesando esta opción en el estrecho de Ormuz tras las presiones de Washington.

"La relación entre Irán y Corea del Sur abarca más de 64 años de historia, y ambas naciones se han desarrollado consistentemente sobre la base del respeto mutuo", ha dicho el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, quien ha reseñado que Teherán "da una gran importancia a sus relaciones amistosas" con Seúl.

Sin embargo, ha apuntado que "dada la situación actual, en la que el pueblo iraní se defiende de la agresión estadounidense y responde con firmeza a los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos contra mujeres y niños, cualquier presencia militar o participación en operaciones de otra nación en el golfo Pérsico o el estrecho de Ormuz solo puede considerarse un apoyo directo a los responsables de la agresión, lo que acarreará graves consecuencias".

"Ninguna nación soberana y responsable debe ceder ante la presión e intimidación de Estados Unidos para unirse a la conspiración de agresión y crímenes atroces contra el gran pueblo iraní", ha subrayado el portavoz de la diplomacia iraní a través de un mensaje publicado en redes sociales.

En este sentido, ha recordado que el estrecho "estaba totalmente abierto el 28 de febrero", fecha del inicio de la ofensiva sorpresa por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán, al tiempo que ha reiterado que fueron estos ataques los que provocaron las afectaciones a la navegación en la zona.

"Washington desató una guerra ilegal y brutal en la región y afectó el flujo normal del transporte marítimo comercial; los petroleros están detenidos, el comercio se ha visto afectado y los precios de la energía están subiendo", ha argüido, antes de afirmar que "Irán intenta ahora endosarle al mundo la factura de una interrupción que él mismo provocó, y le atribuye la responsabilidad a Irán".

"En la narrativa de Washington, una guerra iniciada por Estados Unidos debe presentarse de alguna manera como el costo que el comportamiento de Irán representa para el mundo", ha explicado. "Estados Unidos inició la guerra, pero espera que el mundo entero pague la factura, mientras presenta a Irán como el causante de este caos. ¡Eso es completamente absurdo!", ha apostillado.

Las palabras de Baqaei han llegado después de que la Presidencia surcoreana confirmara el viernes que está analizando opciones, incluidas medidas militares, para apoyar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, si bien descartó que haya tomado una decisión al respecto,

Un portavoz de la Casa Azul sostuvo entonces que una contribución militar no pasa únicamente por fuerzas de combate, sino que hay otras "opciones". "Cuando uno escucha despliegue de tropas, se tiende a asociarlo con el combate, pero no tiene por qué ser necesariamente el caso", dijo, al tiempo que negó que este posible despliegue sea un punto de fricción entre Corea del Sur y Estados Unidos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó en agosto al Pentágono de reducir "sustancialmente" las maniobras con Corea del Norte señalando la "muy buena relación" con el líder norcoreano, Kim Jong Un, y la prioridad militar que representa la guerra en Irán, al tiempo que cargó contra Seúl por no respaldar su ofensiva junto a Israel contra el país asiático.