Una puerta de metal maciza con chapa electrónica, un semisótano y un ambiente acondicionado para evitar que los gritos fueran escuchados desde el exterior. Así era el cuarto de cautiverio que, según la investigación policial, habría sido utilizado por integrantes de Los Pulpos para mantener secuestradas a sus víctimas. El lugar salió a la luz durante las investigaciones por el secuestro de Jenss Martin Lara Tantaquilla, empresario que fue interceptado durante una violenta emboscada en Trujillo y permaneció más de treinta horas en poder de sus captores.

Las imágenes y detalles mostrados en el reportaje de Cuarto Poder permiten conocer las características del inmueble que habría funcionado como una especie de centro de cautiverio de la organización criminal. El espacio estaba acondicionado para mantener a una persona encerrada y aislada, con elementos que dificultaban cualquier posibilidad de escape o de pedir auxilio.

El caso de Jens Lara comenzó aproximadamente a las 2:50 de la madrugada, cuando el empresario viajaba junto a cuatro acompañantes: Fara, Nadia, Luz Alberto y Christopher. Los hombres cumplían labores de seguridad, mientras que las mujeres eran amigas de Lara. Habían salido de una discoteca y se desplazaban por Trujillo cuando fueron interceptados.

En la intersección de las avenidas Húsares de Junín e Isabel de Bobadilla, una camioneta Toyota Hilux blanca apareció detrás del vehículo en el que viajaban. La apariencia del vehículo habría contribuido a que los atacantes pudieran acercarse sin levantar sospechas, pues era similar a unidades utilizadas por diferentes dependencias policiales.

De la camioneta descendieron tres sujetos vestidos como policías y armados con fusiles. Pero no eran agentes. Lo que siguió fue una emboscada que terminó con cuatro personas asesinadas y el secuestro de Jens Lara.

Los atacantes rodearon el vehículo, sacaron a Lara y dispararon contra sus acompañantes. Fara, Nadia, Luz Alberto y Christopher fueron asesinados en el lugar. Uno de los delincuentes incluso intentó apartar al conductor para tomar el control de la camioneta, aunque finalmente no logró hacerlo y huyó por una de las calles.

Mientras la familia y las autoridades buscaban establecer el paradero del empresario, comenzaron las primeras intervenciones policiales. Lara fue liberado después de permanecer más de treinta horas secuestrado y, paralelamente, la Policía anunció la captura de los primeros sospechosos.

El cuarto de cautiverio tenía una puerta de metal y chapa electrónica

El elemento que más llamó la atención durante la investigación fue precisamente el lugar donde habría permanecido encerrada la víctima. Se trataba de una vivienda acondicionada con un semisótano, donde se encontraba un espacio especialmente preparado para mantener a los secuestrados.

El inmueble contaba con una puerta de metal maciza con chapa electrónica, una característica que habría permitido controlar el ingreso y salida del ambiente desde el exterior. El espacio también había sido acondicionado como un cubil insonoro, es decir, un ambiente diseñado para reducir la propagación de los sonidos.

Estas características resultan especialmente relevantes para los investigadores porque apuntan a que no se trataría de una habitación improvisada para un solo secuestro. Según la investigación policial, la casa de cautiverio habría albergado a varias víctimas de secuestro de Los Pulpos.

El acondicionamiento del ambiente muestra, de acuerdo con la investigación, que la organización criminal habría contado con una infraestructura destinada específicamente para retener personas contra su voluntad.

El objetivo era mantener a las víctimas aisladas y dificultar que alguien desde el exterior pudiera escuchar pedidos de auxilio. A ello se sumaban las condiciones de seguridad de la puerta, que no era una puerta convencional de vivienda, sino una estructura de metal con un sistema electrónico de cierre.

El reportaje también mostró la presencia de balones de oxígeno, utilizados para evitar que una persona pudiera sufrir dificultades respiratorias dentro del espacio cerrado. Este detalle refuerza la particularidad del ambiente, que habría sido preparado para mantener a una víctima encerrada durante periodos prolongados.

Impactantes imágenes del momento en que la policía descubre un nicho subterráneo en Trujillo. Este lugar, equipado con un balón de oxígeno, era utilizado por la banda criminal 'Los Pulpos' para mantener cautivas a sus víctimas de secuestro. Facebook/ 60 minutos,

Jenss Lara habría sido llevado a este inmueble

La investigación sostiene que Jens Lara fue trasladado hasta este tipo de espacio después de ser interceptado por los delincuentes. Mientras sus cuatro acompañantes eran asesinados, él fue llevado por los secuestradores para continuar con la operación.

El caso permitió a la Policía reconstruir parte de la organización del secuestro. Las llamadas telefónicas, las coordinaciones realizadas antes y después del ataque, los movimientos de los involucrados y el seguimiento de la ruta del dinero fueron elementos que ayudaron a los investigadores a identificar a quienes habrían participado en el crimen.

Una de las piezas consideradas importantes en la investigación fue Keisy, pareja de Johonson Smith Cruz Torres. La Policía allanó su celda y, según el reportaje, encontró pistas que contribuyeron a avanzar en la investigación.

La información obtenida permitió establecer conexiones entre los diferentes participantes y llegar hasta Johonson Smith Cruz Torres, señalado por los investigadores como el presunto autor intelectual del secuestro.

El conductor de la camioneta confesó cuánto le pagaron

Entre los primeros detenidos figura César García Rivera, a quien la Policía habría identificado como el conductor de la camioneta utilizada durante la emboscada. Durante un interrogatorio, García Rivera reconoció que su participación consistió en “manejar la camioneta” y confirmó que la víctima era “un empresario”.

Además, reveló que recibió 12.000 soles por intervenir en la operación y, al ser consultado sobre quién le dio la orden, respondió: “Jenson”. Sus declaraciones forman parte de los elementos que manejan los investigadores para reconstruir cómo se planificó y ejecutó el secuestro de Jenss Lara.

Tres de los detenidos serían los sicarios

Las capturas continuaron después de la liberación de Jens Lara. Inicialmente fueron detenidos cinco sospechosos: Ángel Bocanegra Linares, Frank Quezada, Julio Zavaleta Quezada, Miguel Cherrepe Dávila y César García Rivera.

Posteriormente fueron intervenidos otros integrantes vinculados a los Bocanegra: Rey Peter, Gian Manuel y Roy Steven. Con ellos, el número de detenidos llegó a ocho en una primera etapa de la investigación. Todos afrontaban una investigación con quince días de detención preliminar.

La participación de los presuntos sicarios también fue materia de interrogatorio. Al ser consultado sobre cuántos de los detenidos habrían actuado como gatilleros, el general Víctor Revoredo, jefe de la Dirincri, respondió:—Tres, por lo menos.

Ante la precisión de que esas personas habrían sido quienes asesinaron a los cuatro acompañantes de Lara, Revoredo confirmó: —Estuvieron en escena como tiradores.

Una camioneta clonada fue utilizada en la emboscada

Otro elemento clave de la investigación fue la Toyota Hilux blanca utilizada para interceptar al empresario. El vehículo habría sido adquirido apenas cinco días antes del atentado y su valor superaría los 20.000 dólares.

Los investigadores determinaron además que la camioneta tenía una particularidad: su identificación habría sido clonada.

El general Víctor Revoredo explicó que la placa principal correspondía a otro vehículo que, según la pericia, se encontraba en Puno.

—“La patente principal pertenece a un vehículo cuya pericia lo arrojará así. Eso es lo que se nos ha indicado, que está en Puno. Por lo tanto, la nomenclatura física ha sido clonada. Y ese es su modus operandi de los Pulpos.”

La investigación apunta al supuesto autor intelectual

Jhonsson Smit Cruz Torres, conocido como “Jhonsson Pulpo”, quedó señalado como el presunto autor intelectual de la operación. Su ubicación fue posible gracias al seguimiento de diferentes elementos relacionados con el secuestro, entre ellos las comunicaciones, los desplazamientos y la ruta del dinero.

El hombre fue ubicado en Bolivia y posteriormente quedó detenido, según la información difundida en el reportaje.

Pero la investigación no terminó con su captura. Las autoridades todavía deben establecer con precisión el papel de cada uno de los integrantes de la organización que participaron en la operación.