El empresario mexicano Carlos Slim construye, ladrillo a ladrillo, una miniciudad dentro de Polanco. Su brazo inmobiliario, Inmuebles Carso, tiene actualmente en marcha tres grandes proyectos en esta zona de la Ciudad de México: un hospital, un centro comercial y un complejo que combinará vivienda y oficinas.

Juntas, las obras suman una inversión de 17 mil 300 millones de pesos, según el más reciente reporte anual de la empresa presentado ante la Bolsa Mexicana de Valores. Todas las obras están activas desde finales de 2025 y la mayoría estarán listas en los últimos meses de este año o a principios de 2027, de acuerdo con la empresa.

Carlos Slim no solo es uno de los empresarios más prolíficos de México y un socio importante de Pemex a través de sus empresas de infraestructura, también tiene una larga historia como desarrollador inmobiliario en la capital, y Polanco es, desde hace más de una década, uno de los terrenos donde más apuesta.

¿Por qué Polanco es clave para Carlos Slim?

Polanco no es una zona cualquiera para el imperio de Slim. Ahí nació, hace más de diez años, lo que se conoce como Nuevo Polanco, donde antes estaban sedes de General Motors, Chrysler y General Tire.

Ese proyecto se llama Plaza Carso y, según el reporte de Inmuebles Carso, implicó una inversión de más de 800 millones de dólares. Ahí conviven torres de oficinas, departamentos de lujo, un centro comercial, el Museo Soumaya, el Museo Jumex, el Acuario Inbursa y el Teatro Telcel.

Las tres obras que Carlos Slim tiene en Polanco

El proyecto más grande en marcha es Carso III, a cargo de la subsidiaria Plaza Carso II. Contempla la construcción de tres torres de departamentos, una de oficinas y la ampliación del centro comercial existente.

La inversión asciende a 10 mil 200 millones de pesos y, al cierre de 2025, llevaba un avance del 60 por ciento. El principal contratista es Operadora CICSA —la constructora del propio Grupo Carso—, seguida de Manufacturas Metálicas Ajax.

Otro de los proyectos es Pabellón Polanco, un centro comercial que abrió sus puertas en 1990 y que durante años estuvo orientado a un público joven de clase alta y media-alta. Las obras implican la remodelación total del inmueble.

La subsidiaria Inmuebles SROM desarrolla ahí un proyecto de usos mixtos, con una inversión de 4 mil 600 millones de pesos. El avance de obra reportado al cierre de 2025 es del 41 por ciento, y de nuevo Operadora CICSA aparece como el principal proveedor de la construcción.

La tercera obra es un hospital. Plaza Carso II construye el Hospital Star Médica Polanco, parte de la red de hospitales que Inmuebles Carso desarrolla y renta a largo plazo a Grupo Star Médica, una de las cadenas hospitalarias de mayor crecimiento en México.

La inversión en este desarrollo es de 2 mil 500 millones de pesos y es la obra con más avance: 90 por ciento al cierre del año pasado.

Fuera de Polanco, Slim tiene proyectos urbanos

Polanco no es el único punto de CDMX donde Inmuebles Carso tiene huella. Según su reporte anual ante la Bolsa Mexicana de Valores, la compañía también ha impulsado la rehabilitación del Centro Histórico de la Ciudad de México.

Desde mejoras de los inmuebles como el Hotel Bamer y el Hotel Virreyes hasta departamentos y locales comerciales bajo la marca Carso Alameda.

En otras zonas de la capital, Inmuebles Carso participa en centros comerciales como Plaza Universidad, Plaza Satélite y Plaza Insurgentes.

A esto se suma un proyecto de oficinas y vivienda identificado como Palmas 265, ubicado en la colonia Lomas de Chapultepec, que el propio reporte anual menciona entre los desarrollos de “gran relevancia”.

El contraste del desarrollo impulsado en Polanco por Slim

No todo en la historia de Polanco es rascacielos y museos. A unos metros de las torres de Plaza Carso sobrevive la Cerrada Andrómaco, un callejón de unas 60 a 80 casas donde viven familias descendientes de los antiguos obreros de las fábricas que ocupaban la zona antes de la llegada de Slim.

Mientras a su alrededor se levantaron edificios de hasta 20 niveles, oficinas de lujo y restaurantes de alta cocina, en la Cerrada se mantienen casas de un solo piso, vecinos que se conocen entre sí desde hace décadas y hasta pequeñas fondas caseras.

Los vecinos de Andrómaco acumulan años de quejas por el tráfico que generan las nuevas torres, la pérdida de luz solar por la altura de los edificios y la falta de acuerdos con las inmobiliarias sobre obras de mitigación vial.

La antropóloga social Adriana Aguayo, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), comparó la cerrada Andrómaco como una isla en medio de uno de los desarrollos inmobiliarios más caros del país, cita el medio BBC.