El sospechoso fue intervenido en un operativo realizado en las últimas horas en el distrito de San Martín de Porres.
Agentes de la Policía Nacional detuvieron en el distrito de San Martín de Porres (SMP), al norte de la capital, a un sujeto sindicado de haber participado en el sonado robo de lingotes de oro, ocurrido en marzo pasado, en el circuito de playas de la Costa Verde.
En diálogo con RPP, el coronel PNP Roger Cano, jefe de la División de Robos de la Dirincri, identificó al sospechoso como Danfer Alberto Centeno Lazarte, quien integraría la organización criminal ‘Los Injertos del Callao y Ventanilla’.
Según el alto mando, este sujeto habría estado al volante de uno de los automóviles que participaron en el mentado asalto, perpetrado en la autopista de la Costa Verde, en la jurisdicción de San Miguel.
“Dentro de estas diligencias, se puede determinar la participación de este vehículo, de este Kia Picanto, que pertenecería al detenido Danfer (Centeno)”, declaró el jefe policial a este medio.
Según el coronel Cano, el hoy detenido habría participado “haciendo tráfico” en la autopista donde ocurrió el atraco.
Sujeto dijo que alquiló su vehículo
El jefe de la División de Robos de la Dirincri indicó que el sospechoso aseguró que había alquilado su automóvil a un ciudadano venezolano, pero no lo pudo identificar plenamente.
“Él dice que su vehículo se lo alquiló a un venezolano, (pero) solo da nombre mas no apellido. Tengamos en cuenta que durante el lapso de las investigaciones este criminal fue citado, para que concurra a esta unidad, a fin de dar su descargo; (pero) no se presentó”, sostuvo.
El alto mando señaló que, después del citado atraco, el hoy detenido estuvo fugado y “se ocultó en diversos sitios”, incluso en el interior del país. “Y cuando este sujeto retornó de provincia, se ocultó en un cuarto en San Martín de Porres, por lo que se procedió a incursionar, hallándole en el interior del cuarto conjuntamente con su conviviente”, manifestó el coronel.
En su poder, el sospechoso tenía “un arma de fuego”, concluyó Cano.