Nairobi, 7 sep (EFE).- El Gobierno de Kenia precisó que la exención de visados para los ciudadanos de algunos países no da derecho a trabajar en su territorio, al querer matizar las polémicas declaraciones del presidente, William Ruto, que ordenó el cierre de pequeños negocios y de la venta ambulante por parte de extranjeros.
"Se ha producido un uso indebido deliberado de las solicitudes de visado por parte de algunos visitantes, lo que ha dado lugar a que personas con estatus de inversor o turista realicen actividades contrarias a las disposiciones de la concesión del visado", indicó un comunicado divulgado este lunes por el Ministerio keniano de Inversiones, Comercio e Industria.
"Debido al elevado número de extranjeros que trabajan en los sectores del comercio minorista y el comercio local es necesario, por lo tanto, armonizar sus actividades y garantizar el cumplimiento de las disposiciones relativas a los permisos de trabajo", añadió el Ministerio.
Así, aseguró que "a las personas que incumplan las disposiciones aplicables en materia de visados se les revocará el visado de conformidad con la ley".
Pese a esto, puntualizó, "Kenia sigue siendo un país abierto y acogedor para los inversores y las empresas legítimas que operen dentro de la legalidad y contribuyan al crecimiento económico del país, la creación de empleo y el desarrollo".
El Ejecutivo keniano difundió este mensaje después de que Ruto afirmara el pasado miércoles durante un encuentro con comerciantes de micro, pequeñas y medianas empresas que los ciudadanos extranjeros no deben competir con los kenianos en la venta ambulante y el pequeño comercio minorista.
El presidente estableció este lunes 7 de septiembre como fecha límite para que todos los extranjeros que regentan este tipo de negocios los cerraran.
"No hemos mejorado la confianza de los inversores para que (...) una persona venga de China o de cualquier otro lugar para ser vendedor ambulante o abrir una tienda pequeña”, afirmó el presidente.
Ruto vinculó la directiva con el Proyecto de Ley de Contenido Local de 2025, actualmente en trámite parlamentario y que busca crear un marco regulatorio que restrinja determinadas actividades comerciales a la población nacional e imponga una cuota mínima del 60 % de provisiones y servicios de origen local.
Un día después, el mandatario keniano reveló que había ordenado también la salida del país de la multinacional india Tata Chemicals -dedicada a la extracción de ceniza de sosa para producir vidrio y productos químicos- al acusarla de "no generar desarrollo económico".
Las palabras de Ruto despertaron el rechazo de algunas organizaciones de la sociedad civil, que consideraron que la orden de cierre de pequeños negocios podría violar algunos derechos reconocidos en la Constitución y alimentar la discriminación hacia los extranjeros.
La medida también provocó la reacción de le Embajada de Burundi en Kenia, que anunció en un comunicado que empezará a emitir desde este lunes documentos de viaje de emergencia ("laisser-passer") a los burundeses que deseen regresar a su país ante esta directiva.
Estos hechos ocurren mientras el país empieza a mirar hacia las elecciones generales previstas el 10 de agosto de 2027 y los diferentes actores políticos se preparan para la votación. EFE