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A pocos días de ser declarado culpable, Duane “Keffe D” Davis habló del tema.
Lo hizo en una entrevista exclusiva con The Hollywood Reporter, la primera desde que un jurado lo encontró responsable del asesinato de Tupac Shakur.
Davis, de 63 años, insistió en que nunca estuvo en la ciudad la noche del ataque, ocurrido el 7 de septiembre de 1996.
“Ni siquiera me tienen en video en Las Vegas”, declaró, según la prensa.
Aseguró además que durante el juicio “violaron” sus derechos civiles, y que confía en recuperar la libertad a través de una apelación.
Durante años circuló la versión de que P. Diddy -Sean Combs- había ofrecido 1 millón de dólares para matar a Tupac Shakur y a Suge Knight.
Davis volvió a desmentirlo de forma tajante: “Soy un buen hombre, hombre. Soy una buena persona. No soy ningún maldito asesino. Puff nunca me ofreció ni un maldito millón de dólares por ellos”, afirmó, insistiendo en que esa historia fue inventada por su anterior abogado.
Otro rumor alrededor del juicio aseguraba que Combs pagaba la defensa legal de Davis.
Él lo negó, aunque reconoció que sí intentó conseguir apoyo económico: trató de comunicarse con Combs y con Dr. Dre para que costearan a sus abogados, pero no logró contactarlos, según su relato a The Hollywood Reporter.
Durante la entrevista, Davis acusó a testigos, policías y fiscales de haber mentido durante el juicio.
El caso permaneció sin resolver durante casi tres décadas.
Davis, quien en su libro de memorias ‘Compton Street Legend’ (2019) ya se había descrito como testigo del crimen —asegurando que iba en el auto desde el que se disparó, y señalando a su sobrino Orlando “Baby Lane” Anderson, ya fallecido, como uno de los tiradores—, fue arrestado el 29 de septiembre de 2023, tras un allanamiento a la casa de su esposa un mes antes.
El jurado lo declaró culpable de asesinato en primer grado, y la jueza Carli Kierny fijó la sentencia para el 13 de octubre de 2026. Pese a la condena, Davis insiste en que no le preocupa pasar el resto de su vida en prisión, porque espera revertir el fallo por la vía de la apelación.