El lehendakari, Imanol Pradales, ha considerado que "el fin de legislatura se va a precipitar de facto" si el presidente, Pedro Sánchez, no es "capaz de encauzar" la crisis en Ceuta, en la que "el problema" es tanto la "incapacidad de gestionarla adecuadamente" del Gobierno como que es "un acelerador" de la preocupación de la ciudadanía por la cuestión migratoria.

En una entrevista concedida a la cadena Ser, recogida por Europa Press, el presidente vasco ha opinado que al Gobierno de Pedro Sánchez le ha faltado "rapidez" y "eficacia" en su respuesta a la crisis en Ceuta por la entrada masiva de migrantes el pasado mes de julio.

Pradales cree que la gestión que se ha realizado es "manifiestamente mejorable", algo que ve "llamativo" teniendo en cuenta que Pedro Sánchez había demostrado en otras crisis "capacidad de anticipación y de liderazgo". "Algo que aquí no hemos visto y tenemos todavía la crisis de Ceuta abierta en canal", ha señalado.

Para el lehendakari, si Pedro Sánchez no es "capaz de encauzar" la crisis de Ceuta, que "sigue abierta" y es "también política", el fin de la legislatura "se va a precipitar de facto".

En este sentido, ha señalado que "el problema" es la "incapacidad de gestionar adecuadamente" la crisis desde el punto de vista del liderazgo del Gobierno español con "una descoordinación clara", pero también que "en la calle, en el pensamiento de las personas, la cuestión migratoria, que ya estaba situada en las encuestas entre las las principales cuestiones, retos o problemas, también a partir de ahora se acelera".

"Ceuta es un acelerador de esa cuestión y además es un acelerador sin darle una respuesta social y políticamente adecuada, lo cual significa que estamos echando gasolina en ese caldo de cultivo que la ultraderecha y los movimientos populistas aprovechan de forma muy interesada para engordar a efectos electorales", ha alertado.

Pradales ha advertido de que "negar la realidad, intentar esconderla y no dar una respuesta adecuada, lo único que hace es alimentar a esos movimientos de extrema derecha" y, por ello, ha considerado "importante que se encauce esta crisis".

En esta línea, le llama "poderosamente la atención" que, "ante una crisis de Estado, no se haya dado una respuesta de Estado" y, así, le "sorprende" que Pedro Sánchez y el líder del PP, Alberto Núñez Feijoó, hayan sido "incapaces de levantar el teléfono y de hablar" para decir que "esta es una cuestión que va más allá de los intereses partidistas y los intereses electorales y que requiere una respuesta de Estado porque está en riesgo la frontera del Estado".

A su entender, "hace falta dar una respuesta de altura" que no se ha visto tampoco por parte del Partido Popular, que está "jugando única y exclusivamente al tensionamiento y a la polarización, alimentando además a un partido como Vox".

A juicio de Imanol Pradales, el PP lleva tiempo "mirando a su derecha" e intentado "permanentemente pasarle por la derecha a Vox", lo que considera "un error político", y "esta crisis permitía, por ejemplo, un movimiento poniéndose a disposición del presidente del gobierno para alcanzar un acuerdo del Estado". Sin embargo, ha lamentado, el ha preferido hasta la fecha "jugar a otra cosa".

Según ha defendido, "quien va a gobernar o pretende gobernar en un determinado momento tiene que construir consensos y no tiene que observar al adversario hasta convertirle en un enemigo", algo que "vale para cualquiera de los dos grandes partidos políticos españoles", que "hace mucho tiempo están en una dinámica de confrontación, tensionamiento y polarización que no le hace ningún bien al conjunto de la ciudadanía española".

"FASE MUY PREVIA"

Por lo que respecta a la disponibilidad de Euskadi para acoger el traslado provisional de parte de los migrantes que se encuentran en Ceuta hasta la resolución de expedientes, ha remarcado que "el primer problema que tiene en estos momentos el Gobierno español, y que está siendo incapaz de resolver en el corto plazo, es conocer cuántos migrantes están en suelo ceutí, cuáles son sus características, su filiación, cuántos de estos son menores".

"El primer elemento en el que tienen que clarificar cuál es el número de personas de las que estamos hablando", ha insistido el lehendakari, que ha explicado que el Ministerio de Infancia trasladó la pasada semana que se calculan en unos 2.400 los menores que podía haber en la calle pero "tampoco tenían datos concretos" y que "estaban intentando filiar del entorno de 1.600 pero que calculaban que aún les restaban muchas semanas de trabajo".

Según ha remarcado, se está "en una fase muy previa" en la que "todavía lo que existe es un gran desconocimiento de información muy relevante antes de plantear el siguiente paso".

Así, ha insistido en que "lo primero es tener la información de quiénes son estas personas menores, ver qué capacidad existe de que puedan volver atrás del reagrupamiento familiar con lo que han sido sus familias, quiénes van a tener que ser trasladados o no a la península".

El presidente vasco ha subrayado que "Euskadi ha sido una comunidad solidaria históricamente" y ha recordado que tiene actualmente en su sistema de acogida a un millar de menores, "muy por encima de sus capacidades", por lo que "está muy tensionado".

En todo caso, ha afirmado, Euskadi no se ha "negado nunca a participar de esa solidaridad", si bien ha demandado que "hace falta hacerlo con garantías". En este sentido, ha planteado que "cada una de las personas menores exige un expediente individualizado, exige tratarlos como lo que son, personas con derechos humanos y con la necesidad de que por encima de cualquier otra consideración esté el bien del menor".

Además, ha advertido de que, según la información que se ha trasladado al Gobierno Vasco, "hay en el entorno de 800 niñas que pueden tener entre 8 y 10 años", con lo que se afronta "una situación realmente, desde el punto de vista social y de personas que son vulnerables, muy complicada y muy compleja" y que hay que "gestionar bien".

Por otra parte, ha vuelto a reivindicar competencias para Euskadi en inmigración, una materia para se viene gestionando en el Estado "de manera absolutamente improvisada" y en la que "hace falta un plan estructural".

Pradales ha instado a que "se planifique, se anticipe, que se pueda gestionar la migración, que no se improvise este fenómeno que es complejo y que además siempre está al albur del uso populista de los movimientos de extrema derecha".

Además, ha advertido de la situación en Euskadi "como frontera norte", lo que hace que, cada vez que se produce alguna crisis migratoria, sufra "efectos directos" del cierra de la frontera en Francia.

También ha criticado que las instituciones vascas llevan tiempo dando "respuesta, sin tener competencia para ello, a cientos de personas que a veces acuden a Euskadi y que necesitan una respuesta porque están buscando asilo en el Estado", por "la incomparecencia" de las instituciones estatales.

"Necesitamos desde los territorios tener capacidades políticas propias, instrumentos propios con los que dar una respuesta", ha señalado el lehendakari, que ha subrayado que Euskadi tiene "capacidad para hacerlo".