Fernando Cabada, exgerente general de Alianza Lima, explicó los motivos que lo llevaron a dejar su cargo en el club y señaló que su decisión estuvo relacionada con el ingreso de Fernando Farah como máximo acreedor de la institución. Además, afirmó que su postura habría sido diferente si Paolo Guerrero hubiera adquirido las acreencias.
En Ampliación de Noticias, el exdirectivo también respondió por el vínculo de Gabriel Sapio -representante del delantero blanquiazul- con el club y las versiones sobre los pagos elevados que habría recibido por servicios de asesoría.
“Yo no comulgo con la manera de pensar del señor Farah y por eso no voy a dañarlo ni crearle mentiras; por eso, no pensaba trabajar con él. Por eso, yo pongo mi cargo a disposición”, afirmó Cabada al explicar su decisión de apartarse de la administración de Alianza Lima.
“Si Paolo compraba acreencias yo no renunciaba"
“Si Paolo Guerrero compraba acreencias yo no renunciaba porque el concepto que tengo de él está muy por encima del señor que estamos hablando”, sostuvo el exgerente general blanquiazul, quien de esta manera marcó una diferencia entre la posibilidad de continuar trabajando con Guerrero y la llegada de Farah como principal acreedor.
"No hubo conflicto de intereses"
Sobre el caso de Gabriel Sapio, representante de Paolo Guerrero, Fernando Cabada aseguró que sus servicios con el club no representaban un conflicto de intereses y asumió responsabilidad por haber recibido las solicitudes de servicios correspondientes.
“Haciéndome cien por ciento responsable yo recibo solicitudes de servicios y lo que vi es un contrato que no tenía conflicto de intereses. Hay gente que dice por ética, pero nadie me dice cuál es el problema ético. Hablan como desde esa posición pudiera beneficiar a su representado, pero no hay nada de eso”, manifestó.
"75 mil dólares mensuales es una locura"
Asimismo, Fernando Cabada explicó cuáles eran los servicios que, según indicó, prestaba Gabriel Sapio a la institución y rechazó las versiones que señalaban que el representante de Paolo Guerrero cobraba 75 mil dólares mensuales. "Hablan como que desde esa posición pudiera beneficiar a su representado, pero no hubo nada de eso", dijo.
“Brindaba servicios que tenían que ver con comunicación y acercamiento a varios entornos como el que sucedió con la salida de jugadores indisciplinados del club. No eran 75 mil dólares mensuales los que cobraba porque eso es una locura debe haber sido la décima parte. Se han soltado una cantidad de informaciones sesgadas y peligrosas”, sentenció.