La Policía Nacional del Perú (PNP) localizó un ambiente subterráneo especialmente acondicionado en la urbanización San Isidro, en Trujillo, donde el empresario minero Jenss Lara permaneció privado de su libertad durante 36 horas antes de su posterior liberación. 

La PNP indicó que las investigaciones desarrolladas tras el rapto del empresario permitieron a los agentes ubicar el inmueble utilizado por los captores para mantenerlo oculto.

Durante la intervención, la Policía registró en video la infraestructura construida por los delincuentes en la propiedad allanada. 

El acceso al recinto de encierro consiste en una escalera de concreto de diez peldaños hacia abajo, la cual conduce de forma directa a una puerta de acero reforzado.  Para poder ingresar a este espacio, es indispensable digitar una clave de acceso en un panel numérico digital colocado en la entrada.

Al interior de este ambiente de cautiverio, las fuerzas policiales encontraron diversos implementos que evidenciaban la permanencia de la víctima.

Los agentes constataron la presencia de un colchón convencional, un colchón inflable, botellas de agua destinadas al consumo y dos balones de oxígeno.

Para avanzar con las investigaciones de este crimen, el equipo policial desplegó peritos de la unidad de criminalística para recoger huellas dactilares y otras evidencias para identificar a las personas que custodiaron a la víctima durante su encierro.

Por otro lado, en las últimas horas el ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, retornó a Trujillo para inspeccionar los operativos de seguridad implementados tras la declaratoria de emergencia en cinco penales del país, entre los que figura el establecimiento penitenciario El Milagro, actualmente bajo resguardo del Ejército.